El Mundo de los Gatos - Gatolandia

 

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Historia y Relatos

Oscar, el ángel de la muerte

Oscar, el gato que ronronea a la muerte

Lo siguiente es la traducción de un artículo publicado en el periódico “The Boston Globe”

Angel de la MuerteOSCAR el gato hace sus grandes entradas justo cuando la vida está por extinguirse.
Un brinco a la cama, una fastidiosa lamida a sus patas, luego un acurrucamiento al lado de un paciente a quien le queda poco tiempo de vida. El ronrroneo de Oscar, al mantener una compañía cercana con los moribundos, es tan intenso que es casi como un ruido sordo.
“Él es un gato con un extraordinario instinto para la muerte,” comentó David Dosa, profesor asistente en la Escuela de Medicina de la Universidad de Brown y un especialista en geriatría. “Asiste a los muertos. Es muy insistente en ello.”
En los dos años desde que Oscar fue adoptado en la unidad de demencia senil del Centro de Cuidado y Rehabilitación Steere en Providence, hasta julio del 2007 había mantenido una vigilancia cercana sobre la muerte de más de 25 pacientes, según lo expresado por médicos y personal.
El Dr. Dosa escribió un ensayo sobre Oscar publicado en la Revista Médica de New England..
Como cualquier felino, Oscar dedica gran parte de su día a dormir. Le gusta dormir sobre pilas de reportes de pacientes. O sobre el escritorio de la sección de enfermería. O en el closet de blancos.
Cuando está despierto, sin embargo, este gato de razas mezcladas muestra una solemne dedicación al deber, haciendo rondas de “inspección” regulares de la unidad, entrando y saliendo de los cuartos de los pacientes – como checando la condición de sus ocupantes. Read more »

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Año Nuevo Chino - ¿Por qué no hay año del Gato?

En el 2008, el año nuevo chino empieza el 7 de febrero (cada año cae en diferente fecha debido a que el calendario lunar no tiene ninguna conexión con el calendario solar).Tigre

Los chinos utilizan 12 animales a los que se les asigna un año en el orden en que fueron llegando a ver a Buda cuando los mandó llamar antes de su muerte. Las personas nacidas en el año de cada animal se cree que tienen sus características.
No hay año del Gato debido a una historia mitológica que dice que como la Rata fue la primera en llegar (el ciclo de 12 empieza con la Rata), se le asignó la tarea de invitar a diferentes animales. Allí se informaría sobre los 12 animales seleccionados para el zodiaco.

Aparentemente el Gato nunca tuvo un lugar en él dado que la astuta Rata lo engañó haciéndole creer que el banquete sería al día siguiente; a esto se debe que el Gato y la Rata han sido enemigos por la eternidad.

Sin embargo, sí hay año del Tigre - que también es gato!

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El gato de Cheshire y los gatos de Kilkenny

Gato ChesireHe aquí algo del mundo mágico de los Gatos.

En inglés existe la locución grin like a Cheshire cat (”sonreír sardónicamente como un Gato de Cheshire”). Se han propuesto varias explicaciones. Una, que en Cheshire vendían quesos en forma de gato que ríe. Otra, que Cheshire es un condado palatino o earldom y que esa distinción nobiliaria causó la hilaridad de los gatos. Otra, que en tiempos de Ricardo Tercero hubo un guardabosque, Caterling, que sonreía ferozmente al batirse con los cazadores furtivos.
En la novela onírica Alice in Wonderland publicada en 1865, Lewis Carroll otorgó al Gato de Cheshire el don de desaparecer gradualmente, hasta no dejar otra cosa que la sonrisa, sin dientes y sin boca. De los Gatos de Kilkenny se refiere que riñeron furiosamente y se devoraron hasta no dejar más que las colas. El cuento data del siglo XVIII.

Jorge Luis Borges y Margarita Guerrero (El libro de los seres imaginarios)

 

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Gato de Papa narra la vida de su dueño en un libro - Joseph e Chico

 

El Gato del Papa Narra la vida de su Amo en un Libro

Joseph y ChicoUn nuevo libro para niños relata la vida del papa Benedicto XVI a través de los ojos de un gato llamado Chico se vende en librerías alrededor del Vaticano desde el pasado mes de octubre, 2007.

En “Joseph y Chico: Un Gato hace un recuento de la vida del Papa Benedicto XVI,” el Tabby naranja dice a los lectores: el papa es mi “queridísimo amigo, un hombre maravilloso con quien he pasado muchos momentos felices”.
Relata la infancia de Benedicto y su pasión por la lectura y tocar el piano; el comienzo de su vida en la Iglesia Católica, desde su entrada al seminario en 1939 hasta su ordenanza como sacerdote en 1951.Joseph and Chico
El narrador felino está inspirado en un Tabby Naranja real que vive en Pentling, la ciudad alemana donde el papa Joseph Ratzinger, vivió durante algún tiempo antes de mudarse a Roma en 1981 y que pertenecía a la familia vecina.
Las personas que pasaban por la librería hojeaban sus páginas admirando las imágenes. Muchos expresaron que la idea de un libro desde la perspectiva de un gato era brillante, especialmente para los niños.
El pequeño libro de 44 páginas también menciona la era Nazi, cuando un adolescente Ratzinger se unió a las juventudes de Hitler. “En esa época, Joseph fue obligado a hacer algo que era absolutamente contrario a su voluntad: enlistarse en el ejército e irse a la Guerra” dice Chico.
El papa eventualmente desertó sin participar en combate y fue tomado prisionero por las fuerzas estadounidenses y puesto en libertad unas semanas después.
La biografía termina con el funeral del Papa Juan Pablo II y la elección de Benedicto al pontificado en abril, 2005. “Ahora Joseph Ratzinger no es sólo mi amigo, sino el gran amigo y líder de todos los Católicos,” dice Chico .
Se sabe que a Benedicto le gustan los gatos. Antes de convertirse en papa, ayudaba a los gatos callejeros en su antiguo vecindario cercano al Vaticano.
El libro, escrito en italiano por Jeanne Perego e ilustrado por Donata Dal Molin Casagrande, salió a la venta en el mes de octubre. Los derechos para su venta internacional están bajo negociación, por lo que pronto estará a tu disposición dondequiera que vivas.

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Edgar Alan Poe - El Gato Negro (Parte 4/4)

La cueva parecía estar construida a propósito para semejante proyecto. Los muros no estaban levantados con el cuidado de costumbre y no hacía mucho tiempo había sido cubierto en toda su extensión por una capa de yeso que no dejó endurecer la humedad.
Por otra parte, había un saliente en uno de los muros, producido por una chimenea artificial o especie de hogar que quedó luego tapado y dispuesto de la misma forma que el resto del sótano. No dudé que me sería fácil quitar los ladrillos de aquel sitio, colocar el cadáver y emparedarlo del mismo modo, de forma que ninguna mirada pudiese descubrir nada sospechoso.
No me engañó mi cálculo. Ayudado por una palanca, separé sin dificultad los ladrillos, y, habiendo luego aplicado cuidadosamente el cuerpo contra la pared interior, lo sostuve en esta postura hasta poder establecer sin gran esfuerzo toda la fábrica a su estado primitivo. Con todas las precauciones imaginables, me preocupé una argamasa de cal y arena, preparé una capa que no podía distinguirse de la primitiva y cubrí escrupulosamente con ella el nuevo tabique.
Cuando terminé, vi que todo había resultado perfecto. La pared no presentaba la más leve señal de arreglo. Con el mayor cuidado barrí el suelo y recogí los escombros, miré triunfalmente en torno mío y me dije: “Por lo menos, aquí, mi trabajo no ha sido infructuoso”.
Mi primera idea, entonces, fue buscar al animal que fue causante de tan tremenda desgracia, porque, al fin, había resuelto matarlo. Si en aquel momento hubiera podido encontrarle, nada hubiese evitado su destino. Pero parecía que el artificioso animal, ante la violencia de mi cólera, habíase alarmado y procuraba no presentarse ante mí, desafiando mi mal humor. Imposible describir o imaginar la intensa, la apacible sensación de alivio que trajo a mi corazón la ausencia de la detestable criatura. En toda la noche se presentó, y ésta fue la primera que gocé desde su entrada en la casa, durmiendo tranquila y profundamente. Sí; dormí con el peso de aquel asesinato en mi alma. Read more »

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Edgar Alan Poe - El Gato Negro (Parte 3/4)

Por mi parte, no tardó en formarse en mí una antipatía hacia él. Era, pues, precisamente, lo contrario de lo que yo habíaGato negro esperado. No sé cómo ni por qué sucedió esto, pero su evidente ternura me enojaba y casi me fatigaba. Paulatinamente, estos sentimientos de disgusto y fastidio acrecentaron hasta convertirse en la amargura del odio. Yo evitaba su presencia. Una especie de vergüenza, y el recuerdo de mi primera crueldad, me impidieron que lo maltratara. Durante algunas semanas me abstuve de pegarle o de tratarle con violencia; pero gradual, insensiblemente, llegué a sentir por él un horror indecible, y a eludir en silencio, como si huyera de la peste, su odiosa presencia.
Sin duda, lo que aumentó mi odio por el animal fue el descubrimiento que hice a la mañana del siguiente día de haberlo llevado a casa. Como Plutón, también él había sido privado de uno de sus ojos. Sin embargo, esta circunstancia contribuyó a hacerle más grato a mi mujer, que, como he dicho ya, poseía grandemente la ternura de sentimientos que fue en otro tiempo mi rasgo característico y el frecuente manantial de mis placeres más sencillos y puros.
Sin embargo, el cariño que el gato me demostraba parecía crecer en razón directa de mi odio hacia él. Con una tenacidad imposible de hacer comprender al lector, seguía constantemente mis pasos. En cuanto me sentaba, acurrucábase bajo mi silla, o saltaba sobre mis rodillas, cubriéndome con sus caricias espantosas. Si me levantaba para andar, metíase entre mis piernas y casi me derribaba, o bien, clavando sus largas y agudas garras en mi ropa, trepaba por ellas hasta mi pecho. En esos instantes, aun cuando hubiera querido matarle de un golpe, me lo impedía en parte el recuerdo de mi primer crimen; pero, sobre todo, me apresuro a confesarlo, el verdadero terror del animal.

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Edgar Alan Poe - El Gato Negro (Parte 2/4)

Gato mágicoCuando, al amanecer, hube recuperado la razón, cuando se hubieron disipado los vapores de mi crápula nocturna, experimenté un sentimiento mitad horror, mitad remordimiento, por el crimen que había cometido. Pero, todo lo más, era un débil y equívoco sentimiento, y el alma no sufrió sus acometidas. Volví a sumirme en los excesos, y no tardé en ahogar en el vino todo recuerdo de mi acción.

Curó entre tanto el gato lentamente. La órbita del ojo perdido presentaba, es cierto, un aspecto espantoso. Pero después, con el tiempo, no pareció que se daba cuenta de ello. Según su costumbre, iba y venía por la casa; pero, como debí suponerlo, en cuanto veía que me aproximaba a él, huía aterrorizado. Me quedaba aún lo bastante de mi antiguo corazón para que me afligiera aquella manifiesta antipatía en una criatura que tanto me había amado anteriormente. Pero este sentimiento no tardó en ser desalojado por la irritación. Como para mi caída final e irrevocable, brotó entonces el espíritu de perversidad, espíritu del que la filosofía no se cuida ni poco ni mucho.

No obstante, tan seguro como que existe mi alma, creo que la perversidad es uno de los primitivos impulsos del corazón humano, una de esas indivisibles primeras facultades o sentimientos que dirigen el carácter del hombre… ¿Quién no se ha sorprendido numerosas veces cometiendo una acción necia o vil, por la única razón de que sabía que no debía cometerla? ¿No tenemos una constante inclinación, pese a lo excelente de nuestro juicio, a violar lo que es la ley, simplemente porque comprendemos que es la Ley? Read more »

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Edgar Alan Poe - El Gato Negro (Parte 1/4)

Black CatAlgunos amigos me han pedido ponga el escrito de Edgar Alan Poe, “El Gato Negro”, aquí los complazco, como es algo largo, lo pondré en varias partes……….. servidos amigos!

Ni espero ni quiero que se dé crédito a la historia más extraordinaria, y, sin embargo, más familiar, que voy a referir. Tratándose de un caso en el que mis sentidos se niegan a aceptar su propio testimonio, yo habría de estar realmente loco si así lo creyera. No obstante, no estoy loco, y, con toda seguridad, no sueño. Pero mañana puedo morir y quisiera aliviar hoy mi espíritu. Mi inmediato deseo es mostrar al mundo, clara, concretamente y sin comentarios, una serie de simples acontecimientos domésticos que, por sus consecuencias, me han aterrorizado, torturado y anonadado. A pesar de todo, no trataré de esclarecerlos. A mí casi no me han producido otro sentimiento que el de horror; pero a muchas personas les parecerán menos terribles que barrocos. Tal vez más tarde haya una inteligencia que reduzca mi fantasma al estado de lugar común. Alguna inteligencia más serena, más lógica y mucho menos excitable que la mía, encontrará tan sólo en las circunstancias que relato con terror una serie normal de causas y de efectos naturalísimos.

La docilidad y humanidad de mi carácter sorprendieron desde mi infancia. Tan notable era la ternura de mi corazón, que había hecho de mí el juguete de mis amigos. Sentía una auténtica pasión por los animales, y mis padres me permitieron poseer una gran variedad de favoritos. Casi todo el tiempo lo pasaba con ellos, y nunca me consideraba tan feliz como cuando los daba de comer o los acariciaba. Con los años aumentó esta particularidad de mi carácter, y cuando fui hombre hice de ella una de mis principales fuentes de goce. Aquellos que han profesado afecto a un perro fiel y sagaz no requieren la explicación de la naturaleza o intensidad de los goces que eso puede producir. En el amor desinteresado de un animal, en el sacrificio de sí mismo, hay algo que llega directamente al corazón del que con frecuencia ha tenido ocasión de comprobar la amistad mezquina y la frágil fidelidad del Hombre natural. Read more »

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GATOS Y BRUJERÍA

Bruja volando

Los gatos y las brujas parecieran estar íntimamente ligados. En todas las representaciones gráficas que se hacen de las brujas está siempre presente el gato a su lado. Esta asociación parte con fuerza durante la edad media. En esa época se creía que los gatos eran demonios o que por lo menos “alojaban” demonios dentro, que decían a los brujos qué hacer y que recorrían el pueblo escuchando lo que se hablaba en las casas para contárselos a ellos. Tampoco se les permitía el acceso a los cementerios cuando se realizaban entierros ya que si el gato estaba sobre la tumba era porque esperaba robarse esa alma
Era tal el convencimiento de aquello que así como se quemaban brujas, se quemaban gatos, incluso había un día especial dedicado a la quema de gatos.

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Maneki Neko – La leyenda

Esta es la leyenda del Maneki Neko:

En el siglo 17, hubo una racha de escasez y pobreza en el templo en Tokio. El sacerdote del templo era muy pobre, pero compartía la poca comida que tenía con su gato Tama.

Un día, un importante y rico hombre fue sorprendido por una tormenta mientras estaba de cacería y se refugió debajo de un gran árbol cerca del templo. Mientras esperaba que cesara la tormenta, el hombre notó que un gato le hacía señas de que entrara al templo. Le sorprendió tanto que dejó su abrigo bajo el árbol para mirar más de cerca a este inusual gato. En ese momento, el árbol fue azotado por un rayo.

Como resultado, el rico hombre se convirtió en amigo del sacerdote pobre y el templo prosperó. El sacerdote y su gato jamás volvieron a pasar hambre.

Cuando Tama murió fue enterrado en el cementerio para gatos del Templo Goutokuji con respeto y amor y el Maneki Neko fue hecho para honrarlo. Se dice que un Maneki Neko en tu negocio, tu hogar o tu sitio en la red trae buena suerte y visitantes.

Maneki Neko en japonés significa “gato que hace señas” . El mensaje que sostiene dice: “Por favor entra. Eres bienvenido”

Si crees o no en este tipo de cosas, como sea es un lindo gatito con un gracioso mensaje, e ilumina un hogar o un sitio en internet!

Les pongo un álbum con algunas imágenes de Maneki Nekos, que los disfruten!

Existe otra versión de la leyenda:

“Una tarde un príncipe regresaba a caballo a su castillo a través de un bosque, de repente se atravesó un gato que se paró frente a su brioso caballo. El príncipe, que como todos los japoneses amaba a los gatos, para no lastimarlo detuvo su caballo y lo dirigió hacia un lado del camino. Pero el gato se paró una vez más impidiéndole el paso; entonces el príncipe se hizo para el lado opuesto y el gato por tercera vez se colocó frente a él. Al ver la insistencia del gato en su deseo de impedirle el paso, el joven se preguntó qué era lo que estaba tratando de decirle. Como si el gato le hubiera leído la mente, lo llamó con su mano hacia una vereda y el príncipe lo siguió. La vereda conducía a un pequeño templo abandonado y como ya comenzaba a oscurecer, decidió pasar allí la noche.

Desde el templo, su escolta descubrió que en el camino en que iban, les habían tendido una emboscada para matar al príncipe. Éste, en agradecimiento a aquel que lo había salvado, mandó reconstruir el templo y mantener a los gatos que ahí vivían”.

Maneki Neko

 
         

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Fábulas de Esopo - La gata convertida en mujer

Tanto quería a una gata muy bella cierto joven, que pidió a Venus la convirtiese en mujer, y accediendo la diosa la transformó en una hermosa y elegante doncella.

Casóse con ella el mancebo, y queriendo Venus probar si habiendo cambiado su forma se habían cambiado también, como era de suponer, sus costumbres, hizo que apareciese un ratón delante de la novia, que tan pronto como lo vio en medio de la sala, se olvidó de su nueva figura y se lanzó detrás de él para cogerle. Indignada, la diosa volvió a la transformada gata a su forma primitiva.

Aunque se mude de condición y de estado, siempre se conservan las costumbres primitivas.

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Fábulas de Esopo - La zorra y el gato

La zorra y el gato

Se alababa una zorra hablando con un gato, de que sabía mil medios distintos para preservar su vida, a lo cual contestaba el gato que no era tan sabio, pues sólo confiaba en su ligereza en trepar para salir de cualquier apuro.

Aparecen en esto los perros, y el gato logró escaparse encaramándose a un árbol, pero la zorra, no pudiendo hacer lo mismo, cayó en poder de sus enemigos.

Vale más saber una sola cosa que sea útil, que muchas que no sirven.

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Amor y odio

En la sociedad actual, existen aquellos que aman a los gatos, y los que los detestan. Sin embargo, hay muy poca gente a quienes simplemente les son indiferentes. A través de la historia, han habido algunos amantes de los gatos famosos, así como también algunos famosos que los odiaban. A pesar del hecho de que en las primeras historias Cristianas, los gatos con frecuencia simbolizaban a Satán, algunos Santos tenían compañeros felinos.

FAMOSOS AMANTES DE LOS GATOS

Raymond Chandler – Le hablaba a su Persa negra, Taki, como si fuera una humana, le llamaba su secretaria debido a que se sentaba en sus manuscritos cuando él trataba de revisarlos.

Sir Winston Churchill - (1874 - 1965) Jock, el gato de Churchill, compartía su alcoba y mesa. Con frecuencia Churchill enviaba a sus sirvientes a buscar a Jock y se rehusaba a empezar a comer hasta que su gato estuviera presente a la mesa.

Albert Schweitzer - (1875 - 1965) En ocasiones Schweitzer, que era zurdo, escribía sus recetas con su mano derecha para no molestar a su gato, Sizi, a quien le gustaba dormirse sobre su brazo izquierdo.

Mohammed - Mohammed (570 - 632), el fundador de la fe musulmana, pensaba que los perros eran sucios, pero le gustaban los gatos. En una ocasión cortó la manga de su bata para evitar despertar a un gato durmiendo mientras se levantaba a orar.

Petrarch - (1304 - 1374) Cuando falleció el poeta, mataron a su gato y lo momificaron.

El Cardenal Richelieu - (1585 - 1642) Este Príncipe de la Iglesia reservó uno de sus cuartos para gatos, donde sus cuidadores les daban de comer paté de pollo dos veces al día. Cuando falleció, se les dejó un buen legado tanto a los gatos como a sus cuidadores.

Ernest Hemingway compartía su hogar en Key West home con más de treinta gatos.

Florence Nightingale tuvo más de sesenta gatos en su vida y con frecuencia se quejaba de “manchas” misteriosas en sus papeles.

El Cardinal Richelieu, quien tenía docenas de gatos, construyó una gatería en Versalles para alojarlos.

Mark Twain tenía once gatos en su granja en Connecticut. Su hija, Susy, una vez comentó, “La diferencia entre papá y mamá es, que Mamá ama la moral y Papá ama a los gatos”

Santa Agata (d. 251) aún es conocida como Santa Gato en partes de los Montes Pirineos al sur de Francia. Se dice que aparece en la forma de un gato en su día, el 5 de febrero, para castigar a las mujeres que la han hecho enojar.

San Francisco de Asís (1182 - 1226), de acuerdo a una leyenda italiana, fue salvado de una plaga de ratones por un gato que salió milagrosamente de su manga.

San Gregorio el Grande (540 - 604) no poseía ningún bien mundano, excepto un gato, al que le gustaba acariciar y tener en sus brazos mientras meditaba.

San Ives (1035 - 1115), el santo patrón de los abogados, aparece en imágenes con un gato a su lado, y algunas veces se le representa como un gato.

San Jerónimo (340 - 420) era famoso por tener un gato y con frecuencia se le representa en pinturas acompañado por un gato doméstico en lugar de su más tradicional mascota león.

San Molig de Irlanda, conforme a la leyenda, se mostró perturbado cuando su gato atrapó un perico que se había comido una mosca; les devolvió la vida tanto al pájaro como al insecto.

Algunos otros famosos amantes de los gatos incluyen a: Jeremy Bentham, Raymond Chancler, Colette, Victor Hugo, Samuel Johnson, Papa Leon XII, Montaigne, Edgar Allan Poe, Theodore Roosevelt, Sir Walter Scott, Mark Twain, Horace Walpole, Abraham Lincoln, Freddy Mercury y H.G. Wells.

FAMOSOS CON ODIO A LOS GATOS

Johannes Brahms - (1833 - 1897) Una de las formas favoritas de relajarse de Brahms era sentarse frente a una ventana abierta y tratar de matar a los gatos del vecindario con un arco y flecha.

Napoleón Bonaparte - Napoleón fue encontrado en una ocasión con miedo y lanzarse violentamente con su espada a unas paredes cubiertas con un tapiz. El origen de su miedo era un pequeño gatito.

Noah Webster - (1758 - 1843) Webster describía al gato como ” animal engañoso y cuando enfurecido, extremadamente rencoroso”

Dwight D. Eisenhower - (1890 - 1969) El desprecio de Eisenhower por los gatos era tan grande, que dio órdenes a sus empleados de disparar a cualquiera que fuera visto en los terrenos de su casa.

Enrique III - (1551 - 1589) era como un león persiguiendo a la minoría Protestante en Francia, pero la presencia de un gato lo convertía en una gallina. Se desmayaba si un gato se le acercaba. Georges Louis Leclerc de Buffon - (1707 - 1788) El naturista francés alababa a los perros, pero argumentaba que los gatos poseían “una malicia innata y perversa disposición que aumenta conforme crecen” Agregaba que ellos “fácilmente asumen los hábitos de la sociedad, pero nunca adquieren sus modales”

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Supersticiones

Supersticiones sobre los gatos

* Soñar con un gato blanco significa buena suerte. - EEUUAA
* Ver a un gato blanco en el camino es afortunado. - EEUUAA
* Es mala suerte ver un gato blanco en la noche. - EEUUAA
* Si un gato se lava atrás de sus orejas, lloverá. - Gran Bretaña
* Un extraño gato negro en tu entrada trae prosperidad. - Escocia
* Un gato estornudando es un buen augurio para todos los que lo escuchan. - Italia
* Un gato durmiendo con sus 4 patas metidas debajo significa que viene baja temperatura. - Gran Bretaña
* Cuando te cambies a una nueva casa, siempre saca al gato por la ventana en vez de la puerta, para que no se vaya. - EEUUAA
* Cuando veas a un gato de un sólo ojo, escupe en tu pulgar, estámpalo en la palma de tu mano, y haz un deseo. El deseo se hará realidad. - EEUUAA
* En Holanda, no se permitía a los gatos estar en una habitación privada donde se llevaban a cabo discusiones. Los holandeses creían que los gatos definitivamente irían esparciendo comentarios por el pueblo. – Holanda
* Es de mala suerte que un gato negro se cruce por tu camino. - Varios
* Para revertir la mala suerte de que un gato negro cruce por tu camino, primero camina en círculo, luego camina hacia atrás por el lugar donde pasó y cuenta hasta trece.

Por supuesto que los que conocemos a los mininos sabemos que nunca podrían traernos mala suerte, ya que son unas criaturas adorables.

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